Arde

Ahora que todo arde, hablamos con Goya. Algunas tardes donde las nubes se transforman en pinturas negras, como dijo el pintor.

Ya te podrás creer lo que has visto, lo que has pensado, lo que hiciste. Como tampoco soy lo que creí que sería, solo nubes. Llenas de hambre y animalidad, una tras otra acaba por ser devorada como este tiempo, fugaz y silencioso.

Después del festín, de las dentelladas espero la lluvia pero no llega, a mucho caen babas dentro de la caja de Pandora, cerca de la esperanza. A qué tanta ingenuidad?

Todo arde y todo tu vocabulario se reduce a una caja. Mejor come con las manos sin instrumentos, ni ayuda. Adelántate a lo que serás, mira el humo del futuro lleno de nubes negras, como cuando el Cabrón bailando alrededor.

Ojalá alguien se siente frente al piano, tal vez escampe.

Olas

Escribir hondo esta tarde, a pico y pala, como si éste fuera el último calor del verano. Me pliego las alas en la espalda ahora blancas, en Octubre volverán a su color .Escribir largo esta tarde, sin que moleste la ingenuidad y el pago que aparece en el platillo de alguna mano siempre a punto. Sueño ser el lanzador de cuchillos más discreto del mundo o el alud que cae sin motivo, lo que se mira sin causa ni efecto, el resto.

Lo que se piensa cuando el cuchillo va por el aire, todavía sin empezar la herida. Rastro de lo bello.

Ahora que salgo a la calle a dos manos, sin botiquín, ni versos de garrafón .Una verónica, lo llaman en toreo, algo largo y hondo y bello. Y gritar con este calor de locos  ; vérsame mucho.

Olas de saliva.

Nada

A contratiempo, coge la mano mientras vemos esta película en el autocine después la comentamos, pero ahora mira esa pantalla donde este tipo que se parece a mi padre viejo y muerto acaba de levantarse de su sillón.

Coge la mano, a mí el cine me devuelve a las olas de la infancia,a la piel de trapo, a la arena con ingenuidad; mira la película ahora que alguien rompe la noche con disparos, no tengas miedo.

A contratiempo, a mi lado observa esos cuadros imposibles de tan abstractos, sabes que prefiero la cerveza después de esta visita, sabes que solo pienso en ello desde que entramos en esa sala de silencio, iglesia de culpas en lienzos. A mi lado.

Camina, te veo por detrás, tenemos más de una hora para este paseo casí místico,ponte tu música y camina tranquila.Mueve los brazos, o ese cuello largo que tienes copiado de Modigliani. De sirena varada, que canta Bunbury.

Déjame que te cuente mi conversación con aquel tipo que alardeaba de soledad, de sus llamadas a contratiempo, de olor a alcohol barato. Del otro, que tenía la razón heredada, eterna. Para tenerse en pie.

Coge mi mano, yo que me tengo en pie de nada.